2 cosas que debes saber sobre el músculo y su relación con el metabolismo

2 cosas que debes saber sobre el músculo y su relación con el metabolismo

El músculo es uno de los tejidos más grandes (casi el 40% del cuerpo humano) y es el más activo a nivel metabólico, esto significa que su actividad, genera un gasto importante de energía.  

El músculo comunica sus demandas de energía mediante el envío de unos mensajeros, LAS MIOQUINAS, que ejercen efectos beneficiosos no solo al propio músculo, si no a otros órganos como el hígado, el páncreas y el tejido graso.

Vamos por partes…

Por un lado, diferenciamos tres depósitos de grasa principales en el cuerpo: la grasa visceral, la subcutánea y la intra-muscular. 

Un exceso de grasa, en cualquiera de estas tres ubicaciones, se correlaciona con una activación del sistema inmune, llevando al organismo a una inflamación de bajo grado y provocando una resistencia a la insulina. 

Por otro lado, diferenciamos dos tipos de grasa en el cuerpo, la blanca y la marrón. La grasa blanca almacena el exceso de energía y en gran medida es perjudicial, ya que este tejido es metabólicamente desfavorable y secreta numerosas citoquinas proinflamatorias. La grasa marrón, por contra, es en gran medida beneficiosa, porque consume energía, elimina los triglicéridos e interviene en la termo-regulación.

Estas mioquinas son, en gran parte responsables de limitar la formación de grasa blanca y promover la grasa marrón. Debido a su proximidad a las células musculares, es probable que la grasa intramuscular sea un tejido diana importante para las mioquinas, que influyen en el ennegrecimiento de la grasa durante el ejercicio.

Una de las mioquinas mejor estudiadas es la interleuquina 6 (IL6), que ejerce múltiples funciones a nivel metabólico. Por un lado promueve en el hígado, la formación de glucosa; por otro lado promueve la secreción de insulina por parte del páncreas; y promueve también la transformación de la grasa en ácidos grasos para ser utilizados; pero es que además, a nivel intra-muscular promueve la absorción de la glucosa y la utilización de los ácidos grasos como sustrato energético. ¡Vamos! Un auténtico 2×1.

Sin embargo, esta citoquina también es liberada por el tejido graso y determina una condición de inflamación crónica de bajo grado,, correlacionada con la resistencia a la insulina. Sus niveles elevados en la inflamación crónica de bajo grado pueden representar un mecanismo compensatorio para mantener el equilibrio de la glucosa en condiciones de resistencia a la insulina. Por lo tanto tenemos dos maneras de formar IL6, por las buenas o por las malas. 

Nos interesa hacerlo por las buenas…

Pues depende de 2 factores:

  1. De la disponibilidad de las reservas de glucosa en el músculo (el glucógeno) y 
  2. Del ejercicio que realicemos. En estudios se ha observado que estas mioquinas ejercen respuestas más pronunciadas después del ejercicio con un mayor grado de daño muscular, como correr cuesta abajo, el ejercicio excéntrico, el entrenamiento de resistencia, los ejercicios de larga duración o de alta intensidad. 

En estudios se ha observado que niveles más bajos de reservas de glucosa en el músculo influyen en una mayor liberación de estas mioquinas después del ejercicio. 

¡Comer carbohidratos antes del ejercicio disminuye su liberación!. De ahí que siempre les digo a mis pacientes que hagan ejercicio con la barriga vacía. 

¡Ojo! he dicho que ejercen respuestas más pronunciadas después del ejercicio con un mayor grado de daño muscular, pero esto no debe alarmarte. Una función importante de estas mioquinas en el músculo es atraer células inmunes para controlar los procesos inflamatorios y apoyar la regeneración muscular después del ejercicio, así como la reparación de tejidos después de lesiones. El daño muscular que se produce por la práctica de ejercicio intenso realizado regularmente, resulta ser una respuesta beneficiosa involucrada en la mejora de la capacidad al ejercicio, la utilización de la energía y el efecto antiinflamatorio. 

¡Atención!, interferir con la inflamación inducida por el ejercicio con medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (tipo ibuprofeno) puede reducir la síntesis de estas mioquinas.

En resumen, la actividad física influye en la comunicación entre el músculo esquelético y el tejido adiposo, el páncreas y el hígado. Las 2 cosas que debes saber sobre el músculo y su relación con el metabolismo: 

  1. La generación de un entorno menos proinflamatorio y, por lo tanto, la reducción de la pérdida de músculo y la acumulación de grasa visceral.
  2. La modulación de la sensibilidad a la insulina y el metabolismo de la glucosa. 

Por lo tanto, las funciones endocrinas del músculo esquelético en respuesta a la actividad física juegan un papel importante en la restricción de la obesidad, la resistencia a la insulina y los trastornos relacionados, incluida la diabetes mellitus tipo 2. 

CONCLUSIÓN: ¡más movimiento y menos medicamentos!

Bibliografía: 

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